
Para querer escudriñar tendría que haberme quedado primero con una enorme oscuridad
ante la que me hubiera sentido completamente perdida
Con el vértigo de lo interminable, que es el lugar en donde nada se distingue de nada
En donde la roca es lo mismo que el agua
En donde una sola cosa es lo mismo en todo
La raíz
templanza del flujo
Parece que la oscuridad no debería causar miedo
pero es que es la negación absoluta de la certeza que nos fue entregada
La de la muerte,
la de la finitud
La oscuridad es demasiado atrevida
Desafía La Promesa
por eso vamos hacia ella
aterrorizados y fascinados.
Por eso escudriño
para saber que me voy
para saber que ella acaba llevándome hacia dentro suyo
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